UN AÑO SIN DETENERME

Empezamos el miércoles con cifras 4.080 + 750.

Empece este año o mejor dicho terminé el pasado 2013 planificando la temporada de carreras. Tenía pensado empezar con carreras cortas e ir aumentando a medida que el sol empezaba a calentar mi cuerpo. Empezaría el mes de enero con un cross corto, serían 8 kilómetros de campo para ver cual era mi estado después de un año anterior lleno de kilómetros.

En el 2013 quise ganar un buen nivel de kilómetros, llenando mis días con zancadas y más zancadas. Uno no sabe si lo hace bien o mal, pero como un amigo me dijo en una ocasión “todo cuenta”. Ese año acumulé tantos kilómetros que me llevé con ello casi 7 kilos de peso, sacrifiqué el tono muscular sin saber mucho el por qué pero era lo que todo el mundo me decía. Era demasiado pesado para correr rápido y aún más para correr largo. Durante ese año la verdad sea dicha, gané mucho, pero no en tiempos o ritmos, gané sobre todo en actitud y fuerza mental. Era capaz de correr más de 70 kilómetros porque sí. Me despertaba una mañana temprano, me calzaba mis Mizuno, mi mochila, llenaba esta de ganas y me ponía a correr, para detenerme 6 u 8 horas más tarde con un montón de kilómetros en las piernas. Oros días me subía a la cinta del gimnasio y me bajaba con el marcador por encima de 60 kilómetros. Como os decía no se si eso era bueno o malo pero yo quería mejorar. En realidad lo hacía porque me gusta correr y porque no me cuesta ponerme a ello, ¿a quién le va a gustar estar tantas horas corriendo o encima de una cinta? si no te apasiona algo, es durísimo hacerlo pero a mi me apasiona.

A finales del 2013 y en vista de mi peso corporal, mis sensaciones, mis ritmos etc… decidí planificar con un poco más de esmero mi temporada 2014. Mi preparación no sería para ninguna carrera concreta, sería para todas. Entiendo que cada cual tiene su forma de ver el deporte, la mía es global. Me gusta el deporte sin más. Me gusta correr porque me encantan las sensaciones que me transmite y porque es durante la carrera cuando encuentro mi momento y la solución a muchos de los problemas cotidianos que van apareciendo. Mi entrenamiento sería, 1º para estar entretenido durante todo el año y 2º para poder disputar cualquier prueba de cualquier distancia que se pudiera delante mía y 3º porque lo necesitaba.

Lo primero que hice fue intentar recuperar mi peso, me encontraba mejor y más fuerte corriendo con el peso que siempre había tenido, no veía la necesidad de estar delgado simplemente para tener que mover menos kilos en cada zancada y con ello ser más veloz porque no quería serlo, quería poder encontrarme a gusto corriendo sin importarme lo rápidos que fuesen otros o los corredores que durante una carrera me pudiesen adelantar porque como ya sabéis no me gustan las carreras. Está claro que todo el mundo quiere ser rápido, llegar el primero, ser el mejor pero sinceramente eso a mi me importaba y me importa una mierda. Otra cosa que fui encontrándome por el mundo de las careras es que nunca coincidía con las mismas personas, los que corrían rápido no corrían largo y al contrario.  Precisamente eso es lo que yo no quería, no quería encasillarme en una distancia o en una modalidad, soy de montaña pero no me importa correr en asfalto. Durante el transcurso de los meses enlacé carreras largas con cortas, montaña y asfalto y nunca le puse peros o quejas a estas, está claro que la cabra tira al monte pero si la compañía es buena corro donde y con quien sea porque no me cuesta y encima me apasiona.

Después de correr una carrera de montaña en Madrid de 17 kilómetros el mes siguiente me propuse correr 60 en Lérida, una carrera preciosa, no tenía mucho desnivel acumulado pero coño, son 60 kilómetros. Llegué media hora tarde a la salida, el taxista se perdió, pero ya que estaba allí no me quedaría de brazos cruzados,  era una carrera que se mezclaba con una marcha, más de 3.000 personas tomaron la salida y como mi ritmo era mucho más alto que de los marchadores tuve que adelantar a unas 2.700 personas. En unos 18 kilómetros los había pasado, había sido genial, tenía las piernas llenas de arañazos por adelantar metiéndome entre los sembrados, al final quedé entre los 20 primeros pero por culpa del chip no se guardó la marca, en realidad me dio absolutamente lo mismo ya que en esa carrera mi vida como corredor había cambiado, allí, a muchos kilómetros de mi casa había encontrado una manera de correr y una forma de entender las carreras que cambiarían mi vida.

Una carrera de asfalto, un medio maratón fue lo siguiente, unos buenos amigos, mi padre y yo terminamos otra carrera mágica. Nunca había corrido una media en asfalto pero me encantó, estoy seguro que fue por la compañía. Me fui moviendo por la carrera de adelante a atrás para acompañar a cada uno de mis compañeros, entrando con cada uno de ellos por la línea de meta. Pasé por la línea de llegada 4 veces y cada una fue especial.

En abril llegó Xativa (Valencia). Una carrera sencilla de 21 kilómetros. Allí coincidí con Mery,  sin saberlo ninguno de los dos nos convertiríamos en compañeros. Corrimos uno al lado del otro, no nos conocíamos como corredores, no sabíamos el ritmo del contrario, no sabíamos si lo hacíamos bien o mal, si nos perjudicaríamos o nos ayudaríamos. Los 21 kilómetros de Xativa nos pusieron en nuestro sitio, su calor, su humedad y sus pendientes rompepiernas nos pasaron factura física, menos mal que descubrimos algo que poca gente tiene, nos descubrimos el uno al otro y con ello encontramos un filón. Habíamos descubierto lo que era correr al lado de un compañero y parecer que eramos uno, nos compenetramos tan bien que solo se puede describir con una palabra “perfecto”. En esa carrera, en su llegada, una mujer que estaba allí esperando a su familia al vernos llegar nos pidió permiso para hacernos una foto, para luego posteriormente mandármela, allí empezó el Equipo Rosa!!equipo rosa, una historia real correrporquesi

Más carreras largas y otras cortas seguían pasando por delante de mi a lo largo de los meses. Parece que las carreras son lo más importante pero en realidad es solo un escaparate donde enseñamos nuestras mejores galas. Parece que olvidamos lo que realmente es importante, los entrenamientos. Sin ellos nunca podríamos llegar a ninguna carrera en buena forma y son, sin duda, la parte más dura y también la más sacrificada del deporte. Mi entrenamiento principalmente ha sido combinar la carrera con la sala de musculación. Entrenar series con pesas me ido genial. Como cada carrera a la que enfrentaba tenía una dificultad diferente mi objetivo era estar en buena forma durante todo el año y he de decir que lo he conseguido. Además he estado motivo durante todo el año, no he renunciado a ningún tipo de entrenamiento ya fuese hacer pesas, montar en bicicleta, correr, hacer clases colectivas o simplemente pasear por la montaña. Durante mis entrenamientos los descansos han sido un papel muy importante, sin ellos no hubiese podido continuar.

En muchas ocasiones he terminado agotado, las carreras no son solo carreras, también son viajes, comidas fuera de casa, dormir en hoteles, estar lejos de los tuyos, he tenido que sacrificar muchas cosas por cumplir sueños. Mis sueños no son solo carreras, mis sueños son personas, momentos, situaciones, vivencias, paisajes. He descubierto gente que nunca imaginaría, Como Carlos. Nos cruzamos con el en la Quixote Legend de Albacete, una carrera de 50 kilómetros en la que Mery se encontró mal desde el kilómetro 15 y gracias a nuestras buenas sensaciones, a nuestras risas, a nuestros buenos momentos, no solo que sentíamos nosotros, también contagiábamos a otros, entre ellos Carlos y otros 3 corredores que más tarde en Málaga correríamos a su lado nuevamente. Nos contagiamos de todo eso, por ello y por los entrenamientos y las cualidades terminamos terceros en una prueba que realmente fue bella en todos los sentidos.

Continuaría corriendo en solitario, en compañía de mis amigos del gimnasio y en compañía de Mery. Cada carera ha sido especial. Corrimos en Gredos, siendo el primer equipo mixto en cruzar la meta. Corrimos todos juntos en Madrid, en compañía de mi padre, para esa vez el equipo rosa lo formamos más de 10 personas sin importarnos el tiempo que tardamos, sin importarnos si eramos rápidos o lentos porque nuestro único pensamiento era el de disfrutar.

Mizuno, Multipower y Óptica Molins serían nuestros patrocinadores y el equipo ChippRunningTrail nos ficharía para correr con ellos. Formaríamos parte de un equipo en el que hay muchos grandes corredores, sinceramente pienso qué pinto con ellos ya que ellos son auténticos profesionales y yo un simple aficionado al que le vuelve loco correr. Corrimos con ellos en Valle del Jerte, 70 kilómetros duros como la madre que los parió pero como siempre nos costó relativamente poco porque el equipo rosa parece que lo hace sencillo, entrando siempre por debajo de la llegada con una sonrisa dibujada en la cara y más de 13 horas. En esta carrera lo que más me llamó la atención fue la gente tan especial que forman la organización, gente de corazón puro, de los que nos les cuesta sacar sus sentimientos, de los que notas que sus abrazos son sinceros, tanto como los de mi amigo Hector. En esa carrera entramos 2º pero además entramos felices.

100 kilómetros de Madrid-Segovia se intercalaban con 10 de la Cabrera, seguía pudiendo ir largo y rápido, mi peso se había mantenido en unos 74 kilos, cierto es que mi tono muscular es menor que el de unos años atrás pero en realidad no me importa mucho porque me encuentro muy bien, muy sano y se que lo que hago está siendo lo adecuado para mi. Durante este año me he lesionado los dos tobillos, el derecho concretamente dos veces, tengo condrolamacia en las dos rodillas, como la mayoría de los corredores, pero en general estoy bastante bien. Nunca me duele nada o quizá sea que nunca me quejo. He tenido que abandonar una carrera este año, me dolió mucho tener que hacerlo y más aún por la carrera que era pero de estas cosas se aprende. Se aprende a que esta vida no es perfecta y no siempre nos lleva por donde queremos ir.

En noviembre corrí por última vez en este año junto a Mery, en Málaga. Un carrera de 60 kilómetros por un paraje espectacular. Una carrera que se hizo muy dura para muchos corredores ya que no pudieron terminarla por no llegar a los tiempos de corte. Tiempos que la organización pone por nuestra seguridad y que a muchos nos les parece bien pero es lo que hay, la seguridad ante todo ya que no tiene sentido intentar hacer algo si nuestra vida puede correr algún tipo de peligro y en una carrera de montaña en el mes de noviembre, con el frío y la altitud mezcladas con la noche puede dar con un resultado fatal. En esta carrera nos encontramos con una armonía como la que es normal en nosotros, una armonía entre compañeros que hace que todo sea perfecto pero además esta vez estaba mejorada, cuanto más corremos juntos mejor acoplamos todas las piezas. En esta carrera he vuelto a encontrar a gente maravillosa. Corredores, organización, voluntarios, compañeros de equipo como Óscar Pérez o como Tony que además de ser unos estupendos corredores son impresionantes como compañeros. Domi, Sandra, Albert, Paquillo, otra Sandra, gente que de verdad rellena vacíos en mi corazón o por lo menos hacen que no sean tan dolorosos. En esta carrera llegamos primeros con más de 11 horas sin pararnos ni un segundo. Un carrera maravillosa, un escaparate ideal.

En Madrid y ya metidos en diciembre corrí junto con dos amigos una de montaña de 17 kilómetros la que gracias a ellos fue muy entretenida y sobre todo muy bonita. Para estos días tengo pendiente una de 10 kilómetros con un montón de buenos amigos, una de 5 kilómetros con mi hijo Lucas, al que empujaré en su carro en la buena compañía de su primo y de sus primas, con Valeria, a la que la vida le ha negado la posibilidad de que su padre pueda empujar su carro y sea yo el encargado de llevar a mi sobrina a la llegada para que levante tan alto los brazos que su padre pueda tocar sus manos desde el cielo.

Como veis cada carrera es especial, porque cada carrera lleva detrás un montón de sentimientos. Este año que está a punto de terminar he compartido mucho con muchos, he conocido a muchas buenas personas, he disfrutado cada kilómetro que he andado o corrido, cada metro que he sentido y cada segundo que he vivido.

Mi familia y mis amigos me habéis ayudado a conseguirlo, se que os he aburrido hablando de carreras, de ropa, de chorradas pero… son mis chorradas y si a mi me hacen feliz tenéis que aguantarlas.

Empezaba escribiendo unas cifras: 4.080 + 750.

4.080 kilómetros entrenando y 750 kilómetros compitiendo son los que he recorrido este año. Cada uno de ellos ha sido especial y cada uno de ellos tiene su propia historia que contar, historias que se quedarán en mi cabeza, porque las mejores historias son…

LAS QUE NO SE CUENTAN !!

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3 comentarios sobre “UN AÑO SIN DETENERME

  1. Leyendo tu crónica me doy cuenta de que si escribiera una seria tan parecida que asusta.. Carreras de inicio de año entrenos más carreras más entrenos…muchos km para un año pero eso sí cada uno de ellos con toda mi ilusión!! Y Xativa!!! Tan dura que parecía que habíamos corrido una eternidad pero allí estábamos corriendo juntos dos desconocidos que parecía que nos conocíamos de toda la vida y sí sin planearlo sin saber como o pq nació el equipo rosa!! El resto en esta preciosa crónica esta reflejado..la quijote mi primer ultra y allí coincidir con Carlos y nacer esta bonita amistad pq aunque no le veamos hay un cariño muy grande y esa carrera en Madrid junto a los tuyos siempre sera muy especial para mí, conocer y correr junto a tu padre y esa llegada de los tres juntos a hecho que en muchos días de entrenos duros llegue cansada o con dolor pero con una sonrisa..Gredos..Jerte.. Y Málaga de cada una me quedo con una experiencia increíble en todos los sentidos! Gente maravillosa se a cruzado en nuestras vidas muchos de los que nombras son amigos y mucho mas que eso!! Por todo esto y todo lo que hemos vivido sé que vale la pena todo el esfuerzo que supone dejar tu hogar pq si correr me apasiona correr en equipo es algo maravilloso..esas cifras que nombras parecen un sueño pero en este caso se a hecho realidad..ni una lesión ni un mal pensamiento así que mas que satisfecha con todo lo que hemos corrido tanto juntos como entrenando para nuestros objetivos!!
    Gracias Antonio por tu comentario pq cada uno de vosotros cuando me nombráis hacéis crecer esa ilusión que todo esto supone!! Ya ti compi decirte que me quedo con “me importa una mierda”😂😂 que buena frase jajajaa totalmente de acuerdo contigo lo sabes!!!!
    Besos desde Barcelona😘

  2. El mero hecho de que lo hayas disfrutado para mi dice mucho. Me alegro enormemente de habernos cruzado en la Quijote Legend. Bendita la hora que me propusieron hacer esa carrera y, bendito segundo en el que no pensé y por el que me apunté.
    Qué grande sois los dos.
    Solo os puedo desear que los siguiente miles y miles y miles de kilómetros los sigáis disfrutando
    Amigo, un abrazo
    Esta vez me has dejado sin palabras pero las coincidencias siguen siendo enormes!! Ya hablaremos, jjjjjj
    Besos y abrazos

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