EL NEGRO, POCO A POCO VA DESAPARECIENDO

Algo tan sencillo como decir a unos amigos: “os voy a acompañar durante toda la carrera” hace que te sientas satisfecho.

En realidad es una sensación me gusta mucho y que ya hacía tiempo que no sentía. Acompañar a gente que de verdad me lo agradece es algo que no se expresa con palabras, es algo que noto en sus caras.

En este último año he corrido casi todas las carreras en solitario. Desde que no corro con mi compañera, la sensación de apoyar a alguien apenas la he sentido pero este fin de semana ha cambiado.

Junto a Borja, Tomás, Paco y Juan C. pusimos el despertador a las 6 de la mañana para ir a la carrera Montaña Solidaria, celebrada este sábado 21 en San Lorenzo del Escorial.

La radio es lo que sobra cada vez que nos montamos en el coche ya que las buenas conversaciones amenizan siempre nuestro viaje pero además desde buena mañana las risas no paraban.

Cuando aparcamos en San Lorenzo pudimos comprobar que había mucha gente aún sin recoger el dorsal y que la carrera se retrasaría, por lo que tomar nuestro café lo tendríamos que trasladar al final de la carrera.

Después de la recogida nos acercamos de nuevo al coche para cambiarnos y al llegar a la plaza vimos que estaba todo dispuesto para dar la salida, habían comenzado la cuenta atrás y esa cuenta la escuchamos mientras corríamos por la plaza para que nos diese tiempo a la salida.

Sería ya de camino cuando terminaríamos de vestirnos y colocarnos.

El peor parado para esto de las prisas fue Tomás, cada uno necesita sus rituales y esta vez no había podido ser. Con Juan C. había pactado que esta carrera sería un mero entrenamiento ya que llevamos varios meses preparando el maratón de Valencia que será en pocas semanas y sufrir una caída podría ser fatal ya que no disponemos de tiempo para recuperar.

Por otro lado, Borja era una de mi apuestas, tenía que conseguir que con esta carrera recuperase la ilusión y sobre todo las ganas de volver a madrugar, de privarse tanto él como su familia de tiempo para estar juntos al tener que salir a entrenar y tener que ir al gimnasio.

La mejor manera de hacer que se recuperase anímicamente sería no separándome de él. Como se suele decir, “llevándole en volandas” haciendo que sufriese lo justo y disfrutara el resto para que el madrugón y el resto de condicionantes hubiesen merecido la pena.

Mientras subíamos dirección al pico Abantos (1.753 m) le comentaba sobre sus sensaciones de estar en esa posición de carrera, cuando él hace apenas un año estaría ocupando las primeras filas.

En realidad es algo que incluso, nos puede beneficiar a todos ya que de esa manera nos podemos dar cuenta que el deporte es así, a mayor número de horas de entrenamiento, mayor número de posibilidades de estar arriba.

Cuando llegamos a la mitad de la carrera, el estado de las piernas de Borja estaba más que aceptable por lo que podría aplicarle tanto a él como a Tomás un punto más de ritmo.

Mientras tanto Paco nos seguía a escasos metros. Se perfectamente que su ritmo siempre es bueno y es capaz de hacer una carrera de principio a fin perfecta.

Una bajada con más de 7 kilómetros que pasarían factura a las piernas de aquellos que no estén acostumbrados a los “sube y baja” de una carrera de montaña y es que pude comprobar que esta prueba había sido un escaparate perfecto para aquellos corredores de asfalto que querían probar la montaña.

Para ellos, esta carrera es más que fantástica. Un acierto en el recorrido, al no tener un desnivel muy exigente y poder correr sobre unas pistas muy marcadas además de anchas es algo que los corredores de asfalto agradecerán.

Los avituallamientos más que perfectos y situados cada 5 kilómetros. Cada detalle de la organización haría que todo el mundo terminase la carrera con una sonrisa.

Mientras descendíamos a buen ritmo puede visualizar a una de las mujeres que ocuparían las primeras lazas. Llevaba un fuerte golpe en la rodilla y un corte en el hombro pero lo que más me llamó la atención fue la velocidad con la corría para estar a esas alturas de la carrera.

Mis primeras palabras hacia ella fueron de ánimo. Mientras mis compañeros se acercaban a mi pude ver como otro corredor con zapatillas Mizuno sufría un fuerte tirón en el abductor. Digo otro corredor con Mizuno porque fueron varios los que había visto. En un momento concreto nos juntamos más de 6 pares de Mizuno corriendo al compás.

Ayudé a este corredor a estirar sus abductores y recuperé de nuevo la posición de mis compañeros y otra vez apreció esta corredora.

Me puse a su paso y le comenté que había podido la que en ese momento sería segunda de carrera. Le comenté, “si quieres te ayudo y le damos caza”

Las palabras de agradecimiento de Rosa, así se llama, hicieron que por un momento dejase a mis compañeros para ponernos manos a la obra y conseguir adelantar a la segunda.

Nos costó un par de kilómetros poder hacerlo y al llegar al asfalto pude comprobar lo que antes solo intuí, que Rosa era corredora de asfalto y fue aquí donde puso sobre la mesa todo su potencial.

Ya en una acomodada segunda posición y con apenas 2 kilómetros para llegar a meta apareció a lo lejos la primera chica.

Tú decides le dije; si me haces caso entrarás primera. Rosa respondió, “dime lo que tenía que hacer” y así mientras cruzábamos las carreteras de El Escorial y yo le retenía el tráfico en los pasos de peatones, pudimos dar caza a la primera y con ello Rosa pudo tener una sensación totalmente nueva para ella, la de levantar los brazos mientras la cinta de campeona se enroscaba en su cintura.

Incluso el spiker pronunció el nombre de la que sería segunda porque nadie esperaba que le pudiesen dar caza en los últimos metros de la carrera.

No puedo cruzar la línea sin mis amigos por lo que decidí deshacer los últimos metros y con ellos de la mano cruzamos la que había sido una carrera más que perfecta.

Saber decirle las palabras adecuadas a cada persona y en el momento justo es lo que hace que uno sea un buen entrenador o sencillamente un entrenador.

En la línea de meta mis amigos me dijeron que me invitarían a unas cervezas por haberles acompañado y con ello condicionado mi carrera. También aquel corredor que sufrió un tirón se acercó a mí para darme las gracias por haberle ayudado, por haberme detenido  para estirarle y por supuesto Rosa me dio las gracias por haber ido a su lado.

Por lo tanto, ha sido una carrera más que perfecta. 

Pensando en cuál hubiese sido mi tiempo aproximado en caso de haber salido en primera fila, pudiendo correr sin tráfico, sin detenerme en los avituallamientos como es costumbre en mí y pensando que en la carrera anterior y tomando como referencia a Tomás, mi tiempo estaría rondando la hora 55 minutos, por lo tanto mis entrenamientos siguen funcionando a la perfección pero esta vez no cambiaría nada, ni si quiera si hubiese quedado primero, las sensaciones que me llevo son las que necesitaba.

Otra de las alegrías deportivas de este fin de semana, llegarían de la mano de Eva, amiga y alumna a la que he llevado la planificación alimentaria para su media maratón de Valencia. Eva había sido capaz de bajar en más de 10 minutos su mejor tiempo.

 

¿Qué más se puede pedir?

Al ir a buscar a mi hijo Lucas a casa de mis padres, me preguntaron qué tal había ido la carrera. Les comenté que justo hacía 4 años, en esa misma plaza, acompañé a mi padre en una carrera de 40 kilómetros agónicos para ambos pero sobre todo para él por tener que portar las cenizas de mi hermano, su hijo, muerto apenas unos meses antes.

Entonces eran las lágrimas las que nos cegaban y no nos dejaban ver más allá, hoy 4 años después las lágrimas continúan pero la alegría de otros y el apoyo incondicional de la familia y amigos hace que sea más llevadero. Hace 4 años ocupé las primeras posiciones de la carrera y el sábado seguramente hubiese podido repetirlo pero en realidad no he sido yo quien ha acompañado a mis amigos y a esos corredores, son ellos sin saberlo, los que hacen que pueda seguir corriendo con una sonrisa en la cara cada día.

Anuncios

2 comentarios sobre “EL NEGRO, POCO A POCO VA DESAPARECIENDO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s