CAMPEONES

No es sencillo enseñar a perder.

Más aún en un mundo como el nuestro donde la competitividad está presente en “casi” todo lo que hacemos, donde parece que ganar es algo totalmente necesario para destacar y donde quedar segundo es haber perdido y pensar así es un gran error.

La base de este error siempre viene de una mala educación social y generalmente familiar porque, si bien es cierto el resultado es la base de la competición, hay que tener en cuenta que no todos los deportes son competitivos, del mismo modo que no todos los deportistas somos competitivos. Leer más “CAMPEONES”

NO PODEMOS GANAR SI NO HEMOS APRENDIDO A PERDER

Nacemos siendo un folio en blanco.

 

El ser humano respecto a otros animales es uno de los menos avanzados al nacer. Nuestro pensamiento es practicamente nulo, apenas lo justo para poder fijar la mirada. Algo es cierto nacemos sabiendo y sintiendo quién es nuestra madre. Pero dependeremos de ella para poder alimentarnos al menos durante los primeros años de vida.

Necesitamos tanto de los cuidados ajenos que sería muy difícil poder avanzar en la vida sin ayuda externa.

A medida que vamos creciendo comenzamos a pintar ese folio. Usaremos los colores del amor y del cariño como colores principales.

No seremos los únicos que pintaremos ese folio, los abuelos,  los tíos ayudarán a dar color. Poco a poco introduciremos amigos que continuarán con el proceso de pintado y a su vez nosotros pintaremos el folio de otros.

Añadirán los colores de los valores en la vida. La amistad, la lealtad, el compañerismo no tardarán en llegar.

Seguiremos sin tener voluntad propia, quizá algunos rasgos que nos hagan diferentes unos de otros. Algunos serán más tímidos y otros más extrovertidos. Algunos empezarán a tener más personalidad pero aún no somos capaces de actuar con voluntad propia, seremos calcos de nuestros seres queridos más cercanos.

Es ahí cuando la responsabilidad de los mayores es muy importante, pintar en el folio de nuestros hijos con unos valores que durarán toda la vida.

Poco a poco ese folio se irá cubriendo de colores que darán color y alegraría a nuestras vidas.

Llegará el momento que tendremos que enseñar a nuestros hijos a perder. Nadie puede ganar si antes haber aprendido a perder. Este valor será de una importancia vital para todos los aspectos de la vida.

Puede que para aprender a perder usemos el color negro pero tenemos que ser capaces de hacer ver a nuestros hijos y nuestros cercanos que el color negro no significa perder. Podremos usar el color que queramos para ello pues perder es algo que formará parte de nuestras vidas, incluso en mayor medida que ganar.

Perderemos muchas veces más de las que seremos capaces de ganar, porque perder no es perder, perder es aprender a ganar.

Los colores primarios son el cian, magenta y amarillo. Si mezclamos el magenta con el amarillo el resultado es el rojo. Si mezclamos el cian con el magenta el resultado es azul. Si unimos los tres el resultado es negro.

Tenemos que enseñarles que el negro es la suma de varios colores, colores de amor, de cariño, de respeto, de humildad, de humanidad, de conocimientos, de risas pero también de llantos y que cuando le pongamos un poco de rosa al negro, el negro será menos negro.

Enseñemos valores a nuestros hijos y cercanos que los hagan ser mejores en sus actos y más grandes en sus pensamientos.

 

Enseñemos que un buen deportista se inspira a sí mismo pero que un gran deportista inspira a otros.

 

correrporquesi