¿ ERES UN BUEN COMPAÑERO ?

Que importante es una buena palabra en el momento adecuado.

Escucho conversaciones de gente que hace deporte pero que tiene su manera de entender el deporte, en realidad no la critico pero creo que no es la acertada. Me refiero a ese tipo de personas que ven a Rafa Nadal perder un partido y dicen que ya no es lo que era, ven a Fernando Alonso quedar quinto y decir que ya no es buen piloto, que ven llegar a Kilian segundo y decir que su carrera de triunfos ha terminado, repito, no lo critico pero creo que no es acertado. Lo mismo pasa con los corredores populares, en ese grupo me incluyo, muchos nos critican por levantarnos temprano para entrenar, dejando muchas cosas de nuestra vida para hacer deporte, llegando a casa después del trabajo y en lugar de tumbarnos en el sofá que seguramente es lo que más nos apetece, nos cambiamos de ropa y cambiamos nuestro interruptor para ponerlo en modo deportista. Ese tipo de personas que son capaces de criticar a cualquiera, siendo capaces de soltar frases como: para que corres si no vas a ganar – para que te apuntas a una carrera si no vas a llegar el primero – para que entrenas tanto si no vas a llegar a ser el mejor, ese tipo de frases.

Para estas personas hablar desde su sillón es sencillo, hablar de lo que no han sentido nunca o de lo que nunca van a tener la mala suerte de sentir. Yo lo resumiría con una sencilla respuesta: ¿quién te ha dicho que quiera ganar?

A todo el mundo nos gustaría llegar a casa con un trofeo, siendo el que ha entrado el primero, el que lo gana todo pero la realidad es que eso está al alcance de mi pocos. Entrenamos porque nos gusta, porque nos hace sentir mejor, porque necesitamos entretenernos  o porque necesitamos un motivo que nos ayude a no pensar en otras cosas, mi motivo durante muchos meses ha sido “correr para no llorar”. Cada uno tiene los suyos, cada uno tiene sus cosas pero nadie puede criticar a otro por hacer lo que hace, nadie se puede permitir el lujo de decir a otros lo que está bien o mal, podemos aconsejar pero no podemos herir con nuestras palabras.

Decía que es muy importante una palabra en el momento justo, puede hacer que te levante o que te hunda. Entrenamos para mejorar pero no sabemos cual es nuestro ritmo, porque en muchas ocasiones corremos solos, nos sentimos fuertes pero no sabemos como lo haremos en una carrera o como iremos con otros corredores a nuestro lado, ¿seré capaz de aguantar el ritmo?, puede que un día salgas a entrenar con alguien y tengas esas dudas. Llevas tiempo entrenando, comiendo bien, cuando sales a entrenar te notas diferente, vas cambiando tus ritmos de carrera, te sientes más rápido y ligero, vas dejando atrás las metas que te habías marcado y quieres más, quieres avanzar, quieres competir y estar en el grupo de cabeza, quieres que tanto entrenamiento de su fruto pero no sabes realmente que tipo de corredor eres respecto a otros.

Este sábado pasado hemos quedado unos amigos para entrenar juntos, nos conocemos todos por nunca habíamos corrido juntos los cuatro. Gustavo, Jose, Tomas y yo. Cuatro corredores completamente diferentes, en edad, en peso, en altura, en entrenamiento, practica mente diferentes en todo. Nos llevamos muy bien pero cuando nos vestimos corredores no sabemos como vamos a encontrarnos.

Si corremos a un ritmo muy alto puede ser malo para alguno de nosotros, lo mismo que si el ritmo es demasiado bajo, puede que alguno se sienta incomodo y note que no está haciendo nada. Es complicado saber cual es el ritmo acertado. Nos disponemos a empezar y en cuestión de apenas unos metro la cosa cambia, los nervios se van quedando atrás y todos vamos a la par, no saben si van rápidos o lentos, solo saben que están corriendo y que no les está costando mucho, en realidad están corriendo mucho más rápido que de costumbre. Salimos del la ciudad y nuestras zapatillas empiezan a pisar arena, encontramos una bajada y apretamos el ritmo pero apenas lo notan sus piernas. Hemos dispuesto hacer series en una pendiente que es durísima, tiene unos 350 metros y cuenta con una inclinación del 42 %, nos acercamos a ella y cuando ellos piensan que la vamos a subir cambio el rumbo y les llevo a una cuesta larga que se encuentra a unos 400 metros de allí. Esta cuesta es más ligera en inclinación pero tiene el doble de distancia y a medida que vas subiendo se inclina, apretamos el ritmo durante la subida, en dos de nosotros aparecen las dudas y las ganas de llegar incluso a pararse pero para eso estamos los compañeros, para impedir que eso suceda. En realidad no pasaría nada que alguno nos parasemos  pero se que pueden con ello, que pueden llegar a lo más alto de esta cuesta sabiendo que no se han tenido que detener, sabiendo que sus ganas aumentaran al llegar arriba.un buen compañero correr porquesi

Llegamos arriba y continuamos a buen ritmo, eso es lo que les digo, que tienen que sentir como han sufrido y aún así, son capaces de continuar corriendo. Al llegar a la “cuesta cabrona” sentimos lo duro que es algo así, sentimos que correr por esos sitios es completamente a correr por pistas, calles o parques. Consigo que hagan más de 15 mini series y que consigan subirla 2 veces sin detenerse en ella. buen compañero correr porquesi

Al tomar aire en lo más alto aparece un hombre paseando con su perro que nos hace unas fotos, este hombre nos comenta que  es corredor y que de vez en cuando ha intentado subir por ahí pero que es demasiado duro. Se animan al escuchar estas palabras pronunciadas por un desconocido que además nos había dicho que el domingo correría una medio maratón, la verdad es que tenía pinta de deportista. Mientras continuamos corriendo les comento lo que este hombre nos había dicho, casi nadie sube corriendo por ahí y ellos lo han hecho varias veces.buen compañero correrporquesi

No conocíamos el ritmo de cada uno pero hemos ido juntos, hemos corrido uno al lado de otro, nos hemos reído, hemos sufrido pero también hemos disfrutado. Hubiese sido sencillo tirar por tierra al que va peor que uno mismo pero eso no es lo que tiene que suceder nunca, nadie puede criticar a otro simplemente porque corra menos o porque un día no se sienta bien y no de todo lo que puede dar, nuestra misión como compañeros es animar a los que no pueden para que otras veces seamos nosotros los que sintamos el apoyo y el cariño para que juntos podamos llegar donde queramos llegar.

Se buen compañero, disfruta de la compañía de otros y haz que otros disfruten de la tuya, unas malas palabras pueden que nos caigamos hundamos en el suelo, unas buenas palabras pueden hacer que rocemos el cielo.buen compañero correr porquesi