LOS LUGARES MÁS BELLOS POR LOS QUE HE CORRIDO

Estos días de vacaciones y mientras conduzco, comento con Vero sobre la suerte que tengo de poder haber corrido en los lugares tan maravillosos por los que lo he hecho.

En alguna ocasión, algún amigo me había comentado si corría con una libreta y un bolígrafo ya que recuerdo perfectamente los lugares por los que he pasado, los olores que he percibido, incluso las piedras que he saltado, no voy pensando en ello, tan solo lo recuerdo con perfecta claridad.

Muchos de los kilómetros recorridos han sido con mi compañera Mari A. y los dos coincidimos en que correr no es solo correr, es mucho más.

En realidad no soy un corredor “típico” de aquellos que les guste llegar cuanto antes a meta. O de esos que lo que les gusta es ir rápido, muy rápido. Me gusta mucho correr, pero correr y contemplar. Disfrutar del paisaje, vivir cada paso que doy, cada instante.

También me han criticado en alguna ocasión esta forma de ver las carreras, dando por hecho que si no corres todo lo rápido que puedes, no es correr. Quizás tengan razón, quizás las carreras sean así y yo este un poco loco por no querer que terminen, por no tener prisa por cruzar la línea de meta.

Pero digo yo, si correr me apasiona, ¿por qué voy a tener prisa por llegar?

Algunos dirán; yo gané esta o aquella carrera. Yo diré; yo corrí por este lugar, por ese, por este otro y por aquel también. 

La frase de cabecera de mi blog es “todos tenemos un motivo para hacer deporte” que cada cual escoja los suyos por que yo los tengo muy claros.

Como prueba de ello, os dejo una galería de fotos de algunos de los lugares por los que mis Mizuno han corrido. Cuando he terminado de redactar esta entrada y he visto algunos de los lugares mágicos por los que he tenido la suerte de correr, pienso que correr es mucho más que poner un pie delante de otro, correr es mucho más…