¿DÓNDE ENCONTRAMOS LA MOTIVACIÓN?

Es sencillo entrenar cuando tenemos ganas pero ¿qué hacemos esos días que la pereza se apodera de nosotros?

Por regla general y sin ninguna explicación aparente, la pereza empieza a aparecer los fines de semana. El domingo por la tarde nuestro cuerpo empieza a entrar en ese agujero de desganas del que salir puede que nos cueste un par de días o tres recuperar la rutina.

Esta desgana se acentúa en los cambios de estación ya que el cuerpo sufre y padece los cambios bruscos de temperaturas que, por regla general, provocan los cambios estacionales. Para poder paliar estos efectos negativos que afectan directamente a nuestro estado anímico y con ello nuestro entrenamiento, existen “pequeños trucos” para solucionarlo.

  1. Adaptar nuestra alimentación: es bueno variar nuestra alimentación, adaptándola a la época del año, empleando los productos de temporada. Estos alimentos al tener un crecimiento más natural, conservan sus propiendas mejor que aquellos cultivados en invernaderos fuera de su temporada natural.
  2. Usar la naturaleza: consumir los productos naturales, tales como la jalea real, el ginseng o la avena nos ayudarán a estar mejor alimentados aportando propiedades muy beneficiosas para un deportista.
  3. Música: sin duda la música mueve el mundo, por ello será más sencillo poder aumentar nuestras pulsaciones tan solo con escuchar esa canción que siempre nos anima. Es muy aconsejable escuchar música motivadora para entrenar, sobre todo esos días que nos falte chispa.
  4. Estrenar ropa: todos hemos sentido esa sensación de salir a correr o entrenar cuando nos hemos probado un modelito nuevo o unas zapatillas. Nos invaden las ganas de ponérnoslo y salir a entrenar. Y por qué no decirlo, nos gusta gustar estrenar.

 

Existen muchos factores que nos pueden ayudar en esos días grises de ganas, tan solo tenemos que encontrarlos y entrenar. El mejor aliado para un deportista, es sin duda, hacer deporte. Esa estupenda sensación que sentimos después de haber entrenado es pocas veces comparable.

Por ello, tómate un buen plato de temporada, ginseng antes del desayuno, sube la música de tu MP3 y cómprate una malla Coreevo, te aseguro que las ganas aparecerán al instante.

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¿ A QUÉ SUENAN TUS SILENCIOS ?

Cuando mandé hacer la maquetación de mi libro, los trabajadores de la imprenta me dijeron que era un gran título para un libro.

Tenía claro que este, sería el título del libro, mis silencios eran demasiado ruidoso.

 

¿ A QUÉ SUENA EL SILENCIO ?

La verdad es que cuando me senté delante del ordenador, no lo hice con la idea de escribir un libro, no soy para nada, de las personas que les guste airear sus sentimientos, todo lo contrario. Generalmente soy muy emético y pocas personas conocen mis pensamientos más íntimos.

Quizá lo hice por recordar mis propios pensamientos sobre lo sucedido con mi hermano. Era una manera de hablar con alguien que entendía perfectamente cómo me sentía en esos momentos, yo me preguntaba y me respondía mediante las letras escritas.

Recuerdo que en muchas ocasiones, muchas, tenía que dejar de escribir para ir al baño para mojarme la cara y disimular mis lágrimas. Es muy doloroso recordar en primera persona algo tan duro, algo que te marca para toda la vida.

Una frase, un párrafo y sin darme cuenta, decenas de hojas escritas en mi ordenador. Mis secretos más íntimos escondidos tras una carpeta en el escritorio que no tenía título, no quería que nadie pudiese leer lo que estaba escribiendo.

Se lo enseñé a mi amigo Alberto, por casualidad y me dijo que era una historia digna de contar. “Dale un poco de forma y es un libro” me dijo. Se lo enseñé a personas muy especiales para mi, para que me diesen su opinión, para que compartiesen mi dolor, todos me animaron para continuar con ello.

¿Darle forma? es complicado hacer una introducción a la historia de tu vida.

Sea como fuere, terminé de escribirlo, de ordenarlo, de corregirlo e hice el borrador de MI LIBRO.

Ponerle portadas y fotos interiores era muy sencillo, sabía perfectamente lo que quería mostrar y lo que no. Una vez tuve diseñadas las portadas, elegí el color del lomo, este sería amarillo, para que cuando estuviese entre otros libros, destacase, porque es mi libro, es especial, es mi vida, es mi familia, es MI HERMANO.

¿Qué tiene de especial este libro?, sencillamente nada.

Quizás por eso sea especial, quizá sea como su autor, alguien tan poco especial que eso me hace especial. Un libro sencillo, llano, con un vocabulario muy coloquial, dando la sensación de estar manteniendo una conversación conmigo.

Al ser tan especial para mi, quise que fuese algo que todo aquel que quisiera, pudiese leer, sin necesidad de hacer negocio con ello.

Muchos, la mayoría de los que lo han leído, han coincidido en que no han podido dejar de hacerlo hasta terminarlo. Otros seguramente se han aburrido de la historia de un Don nadie.

Desafortunadamente este libro es tan real como la vida misma y tarde o temprano, todos tendremos que pensar o escribir “A QUÉ SUENAN NUESTROS SILENCIOS”

Escribir sobre mi persona es algo que no puedo hacer, por ello le pedí a mi amiga Tere, después de leer el borrador, que escribiese algo sobre mi y sobre el libro:

Para Raúl, el silencio son respuestas a numerosos
interrogantes que se agolpan en su cabeza desde el mismo
momento en el que empezó su cruel pesadilla. Él, como
tantas otras personas, no se dio cuenta de lo que tenía
hasta que perdió una parte de su alma. Su vida siempre ha
sido el deporte y, ahora más que nunca, lo necesita para
seguir adelante. Correr, y el cansancio que ello supone, es
su medicina: la necesita para respirar y volver a creer que
existen muchas cosas por las que merece la pena
levantarse cada mañana.
Este testimonio es una guía de autoayuda cuando crees que
es tanto el sufrimiento por el que estás pasando, que no hay
salida. Sólo tienes que empujar la puerta que se abre en tu
interior para escucharte a ti mismo.

-Tere Rodríguez – 

 

 

Si este verano te apetece leer una historia real, pincha sobre la imagen y podrás descargarte el pdf.

a que suena el silencio, el libro

Es posible que encuentres algo en este libro que te ayude, que te motive e incluso que te alivie.

Podréis descubrir que para mi, el deporte, va mucho más allá de trofeos, carreras, zapatillas o entrenamientos…

 

CARTA A UN ALUMNO / AMIGO

No necesito poner el nombre de la persona a la que va dirigido este escrito, pues cuando termines de leerlo sabrás que esto, es para ti.

 

 

 

Ya hace tiempo de nuestra primera conversación. Durante este tiempo muchas cosas han cambiado.

Nos marcamos unas pautas que con el paso del tiempo hemos ido cambiando. Hemos ido aprendiendo, aprendiendo el uno del otro.

Durante este tiempo hemos conseguido ir más allá de “profesor / alumno” hemos sido capaces de profundizar y convertirnos en amigos.

Durante este tiempo hemos luchado por alcanzar nuestros sueños. Sueños que en ocasiones estaban al alcance de nuestra mano y, otras, se posicionaban a miles de  kilómetros pero no hemos desistido.

Hemos trabajado pasar seguir soñando. Durante el tiempo que hemos pasados, juntos hemos sufrido y, también hemos disfrutado, mucho.

En ocasiones hemos discutido y nos hemos dicho cosas feas pero no importa porque todo lo hemos hecho de corazón y las verdades, cuando salen de dentro no duelen, solo enseñan.

Nos nutrimos de ilusiones. Ilusiones que nos enseñan a seguir, a mantenernos vivos.

Yo no te enseño, aprendemos juntos.

Durante este tiempo hemos tenido dudas. Tu has pensado que lo que hacemos no es lo acertado, que no íbamos bien, que no llegaríamos preparados a la siguiente prueba, que no has entrenado lo suficiente, que puedes dar mucho más de ti mismo.

Yo también he tenido dudas. Dudas de si estábamos haciendo lo correcto, que te estaba haciendo sufrir, te estaba obligando, te estaba maltratando físicamente sabiendo que ese dolor por el que estabas a punto de pasar no era necesario.

Los dos nos hemos dado cuenta de que el dolor, si es compartido, es menos doloroso.

Juntos hemos encontrado el verdadero secreto del deporte.

Quizás no sea la persona adecuada para enseñarte a ganar, porque he aprendido a ser derrotado. No veo la competición como otros entrenadores. Ganar no siempre es lo mejor, ni lo más gratificante.

He intentado enseñarte que una victoria completa se consigue sintiendo que has hecho lo necesario, que lo has hecho de corazón, dando lo mismo el resultado.

Te he enseñado que los contrarios están a tu nivel, no por encima ni por debajo. Son compañeros y no rivales. Te he enseñado que la vida nos pone obstáculos a diario, como para ponernos más aún nosotros mismo.

Que los retos tienen que ser nuestros, no de los demás. Que no necesitas imitar a nadie porque tú eres único y los que te queremos, te queremos siempre y nos da lo mismo lo rápido que seas capaz de correr o lo lejos que puedas llegar porque te queremos por lo que eres, no por lo que seas capaz de hacer.

Hemos aprendido juntos, hemos crecido juntos.

Únicamente te he enseñado el camino. Tú has sido quien lo ha recorrido. Tan solo te he acompañado por un camio de risas y llantos. Juntos.

Has visto tu vida a través de mis ojos y yo la tuya a través de los tuyos.

No importa que sigamos juntos o que decidas cambiar de aires, en realidad es bueno cambiar. Nos hace valorar más lo que un día tuvimos. Nos hace saber que alguien nos ha querido.

Vuela, si así lo decides, yo seguiré tus pasos de cerca pero en la sombra. Y cuando me necesites de nuevo, ahí estaré.

carta a un alumno

Juntos recorreremos este mundo llamado DEPORTE.