¿ ES CARO CORRER ?

… depende de lo que recibas a cambio…

Está demostrado que el ser humano es un comprador compulsivo y eso hace que todo lo que hagamos en nuestras vidas lo transformaremos en una actividad cara, económicamente hablando.

Si hablamos de dinero,  empieza como algo muy económico, es más, es  gratis !!! pero enseguida lo hacemos caro. Queremos mejores zapatillas, un conjunto que haga juego con el color de nuestros ojos, que se vea por la noche, algo por si llueve, algo por si hace frío, por si nieva…, una mochila de hidratación para no quedarme “seco” entre fuente y fuente, una riñonera para llevar las llaves, otra para la música… haces caro el deporte.

Si hablamos de apuntarnos a carreras es más de lo mismo. Tenemos la necesidad de apuntarnos a todo, de correr en todos los sitios, de ir a las carreras que  estén más lejos, de pagar carreras de mas de 50€… De pagar por todo.

Efectivamente lo hacemos caro,  pero… qué nos da el deporte? 

   Cada vez que nos ponemos las zapatillas y atamos los cordones, nos sube algo, una especie de cosquilleo que nos recorre todo el cuerpo y eso pasa tanto si las zapatillas son caras como si son baratas. Las sensaciones que tenemos cuando salimos a correr son impresionantes, ganamos en salud, en bienestar, en calidad física y mental, alargamos nuestros años de vida… ¿Cuánto cuesta eso? ¿Cuánto estás dispuesto a pagar?. La ropa nos da seguridad, nos hace sentir bien, nos protege del agua y del sol, nos eleva el ego y ¡qué demonios, nos sienta muy bien!!

Las carreras se pagan, porque estamos dispuestos a pagarlas. La organización se encarga de cuidarnos,  vigilarnos, nos dan de comer, nos regalan cosas y hacen que seamos más competitivos. Una carrera que organiza un club de ciudad, cuesta  unos 20€ y si la organiza el ayuntamiento de Madrid o Barcelona  pagamos por ella 40 ó 50€ . ¡Por qué pagar más por una que por otra! ¿Cuál es mejor?  ¿y si hablamos de Nueva York y pagamos 300€ por correr entre millones de personas? Tú decides cuánto estás dispuesto a gastar.

Las cosas cuestan lo que cuestan y es caro o barato dependiendo de quién lo valore y de cuánto estés dispuesto a pagar por ello…

Paga o no por ello pero nunca dejes de disfrutar y de ser feliz. Recuerda, ata fuerte tus cordones y ve a buscarlo !!!